Una dosis de escepticismo le baja la temperatura a la fiebre de energía eólica
26-abr-2010
Una dosis de escepticismo le baja la temperatura a la fiebre de energía eólica
Reforma - Negocios - Pág. 8
Guy Chazan
Frente a la costa de Kent, Inglaterra-Un gran grupo de relucientes molinos eólicos blancos, con una altura de 122 metros frente a la costa del Mar del Norte, es apenas el comienzo de uno de los programas de energía verde más audaces del mundo. Las turbinas son parte de un proyecto que se prevé será la mayor granja eólica del mundo cuando se complete este año. Pero sólo por un tiempo, porque es un preludio de algo mucho mayor. En pocos años, su constructora, la empresa energética sueca Vattenfall AB, planea comenzar un nuevo proyecto aún más alejado de la costa, en aguas más profundas, con turbinas de hasta 177 metros. Sólo hay un problema: Vattenfall no tiene la menor idea de cómo lo construirá. “El equipo que necesitamos para operar en aguas tan agitadas aún no existe”, afirma Ole Bigum Nielsen, el director del proyecto.
Europa está haciendo una gran apuesta a la energía eólica. Debido a que queda poco espacio en sus reducidas áreas rurales para desplegar complejos con torres eólicas, los planificadores miran cada vez más al mar. Los actuales 2.000 megavatios de capacidad generadora en alta mar que tiene Europa crecerán hasta 40.000 megavatios para 2020, lo suficiente para proveer de energía a 25 millones de hogares, predice la Asociación Europea de Energía Eólica. (…)